El Gazpacho Western tiene sin duda, una de las historias más apasionantes desde el punto de vista del creador audiovisual.

Manolo Gago siempre guardó un especial cariño al Mini Hollywood del desierto de Tabernas en Almería. Y se prometió a si mismo, rodar algún día en el lugar.

En Enero de 2019 Gago viajó en coche a Barcelona y a mitad de camino, paró en el lejano oeste. Solo y con nada más que su cámara.

Este cortometraje solo costó 20 euros, el precio de la entrada al parque temático. Una vez dentro, el autor se paseó por el lugar y comenzó a colocar la cámara en diferentes puntos (Sin trípodes, ni estabilizadores). Aprovechando los bebederos de los caballos, los montones de pajas, las escaleras de los edificios o el propio suelo.

Relacionando su casi obsesiva pasión por el Western y su intención de crear un nuevo estilo del género, comienza a crear una ficción en su cabeza, a la que poco a poco, le va dibujando un sentido.

Se vale del espectáculo oficial del parque, para usarlo como si le estuvieran persiguiendo a él. Le pide a uno de los actores que le persiga, en una toma que milagrosamente no muestra la cantidad de turistas que por allí paseaban en realidad. En definitiva, consigue hacer un género. Culmina el que será el primer Volumen de una serie que promete mostrar la belleza visual de la tierra andaluza.